Pacto Pedagógico II

Llevo tiempo reflexionando sobre mi capacidad empática, y debo decir que no puedo dar una respuesta clara…la verdad. Porque no he tenido la oportunidad de tener herramientas para avanzar, y el ambiente no ha sido el adecuado que digamos. Porque cuando hablamos de habilidades sociales, a ratos hay que pasar del Realismo magistral y volverse un poco pirata y hacerse a la mar, como en el poema de Espronceda, viento en popa, a toda vela. Salir fuera y ver reacciones, sonrisas y miradas, yo no sé si será cierto que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte, sólo sé que en la Tierra estamos todos condenados a entendernos, así que aquí, en este reino de ciegos, el tuerto es el rey, el que haga sólo un poquito de esfuerzo por aprender el idioma, tiene mucho camino ganado. Yo personalmente necesito movimiento y contacto, tal vez estudiar más los detalles que la teoría y observar sin distancias, porque lo que marca la diferencia son los matices. En este tiempo he tratado de trabajar la empatía con mi chica, y creerme que cuando hablo de sus matices hay algo que aprender. Y es que entiende que, cuando ella diga que no le pasa nada, no te puedes reír del tópico y optar por tomarlo al pie de la letra. O por considerar que es rara y que ya se le pasará. Averigua qué le pasa, alma de cántaro, que se te escapa. No des por hecho que todas sus preocupaciones se disipan en la tercera copa. Y hazla reír, pero no asumas que se reirá con cualquier chorrada. Ni en cualquier situación. Crea las situaciones. Sorpréndela un poco. Vamos, tío, que cambiar un lo-de-siempre por algo distinto, aunque sea un cine por un teatro, tiene menos riesgo que sacar el USB sin seguridad y eso sí lo haces. Aprovecha ahora que hay un millón de cosas que ver y hacer por la calle. Innova, aunque sea con la conversación. Pregúntale qué opina del pornoecologismo y espera a ver qué pasa. No sé. Algunas personas hacen cosas diferentes. Como ese anónimo que deja mensajes en un cartel de la autopista del norte, en el kilómetro 32. No sé para quién son esos mensajes. Quizá un poco para todos. Da el primer paso. Volvería a elegirte. Llévame contigo. Si te he visto, no me acuerdo. Menos guasap y + ven a verme. Qué chorrada de “día de”. El caso es que el tipo los deja ahí y la gente pasa con su coche y como tendemos a ser protagonistas de nuestra historia, se dan por receptores. Y por un segundo, puede que más, piensan algo nuevo o diferente.

Piensa algo nuevo o diferente. Tú también puedes ser Superman si te lo propones,  Kriptón no está tan lejos de Marte. Y la cuestión es simplemente remover los sentimientos y sentirte participe de la persona que se encuentra entre tus cejas. Viéndolo desde esta perspectiva, creo que seguiré esforzándome por mejorar, más que nada porque me he enganchado a eso de conectar con las personas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s